Esperan dictamen de Pemex para demoler 26 bodegas ilegales en la Central de Abasto de Puebla
El Ayuntamiento de Puebla aún está a la espera del dictamen oficial por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex) para poder proceder con la demolición de 26 bodegas construidas ilegalmente en la Central de Abasto. Las estructuras se levantaron sin permisos durante la administración municipal anterior y se ubican sobre una zona federal destinada a ductos de combustible, lo que representa un riesgo potencial para miles de personas.
Las bodegas están construidas sobre una franja de seguridad para ductos
Estas bodegas se encuentran directamente sobre una franja de seguridad para ductos de Pemex, lo que representa un peligro latente tanto para comerciantes como para los más de 30 mil visitantes diarios de la Central de Abasto. A pesar de que desde 2022 existe una orden oficial para derribarlas, esta no ha sido ejecutada debido a la falta de un dictamen final por parte de la paraestatal.
El proceso inició hace siete meses y aún no hay resolución definitiva
Franco Rodríguez Álvarez, titular de la Secretaría General de Gobierno del municipio, explicó que el proceso para atender esta situación comenzó hace siete meses, cuando se sostuvo la primera reunión con la Secretaría de Gobernación Estatal (SEGOB). Sin embargo, factores como cambios administrativos han retrasado la emisión del documento que permita actuar legalmente sobre estas construcciones.
Autoridades locales ya han clausurado obras irregulares en la zona
A pesar de no contar con el dictamen de Pemex, el Ayuntamiento ha trabajado a través de la Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano para suspender obras que no cumplen con los requisitos legales, sin importar si se trata o no de zona federal. También se han realizado operativos para impedir la continuación de construcciones ilegales.
Los locatarios han exigido acciones concretas ante el riesgo existente
El Consejo General de la Central de Abasto ha solicitado en diversas ocasiones la intervención inmediata del Ayuntamiento, argumentando que las bodegas —en su mayoría vacías actualmente— representan un riesgo significativo por su ubicación sobre ductos petroleros. Incluso, han manifestado su disposición para aportar recursos económicos que permitan agilizar el proceso de demolición.
Falta de coordinación entre autoridades ha impedido la demolición
La falta de una acción contundente por parte del gobierno municipal ha generado molestia entre los locatarios. Aunque existen fallos judiciales que ordenan la demolición de las bodegas ilegales, el Ayuntamiento insiste en que no puede actuar hasta contar con el dictamen técnico y jurídico correspondiente de Pemex.
La seguridad en la Central de Abasto depende de la resolución de Pemex
Mientras no se emita el dictamen oficial de Pemex, las 26 bodegas ilegales seguirán representando un riesgo para quienes acuden diariamente a la Central de Abasto de Puebla. Tanto autoridades como locatarios coinciden en la necesidad de su demolición, pero la actuación final sigue sujeta a la resolución de la empresa petrolera.
