Néstor Camarillo deja el PRI Puebla tras hundimiento electoral del partido

- Política y Gobierno - 25 agosto, 2025

Renuncia Néstor Camarillo al PRI Puebla tras años de declive político

Néstor Camarillo Medina, senador y hasta hoy dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Puebla, anunció este lunes su salida definitiva del partido tras cinco años al frente de la dirigencia. En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, el político poblano aseguró que su futuro estará vinculado a una “Agenda Ciudadana”, aunque su salida ocurre en un contexto de profunda crisis para el tricolor en el estado.

Una renuncia anunciada: deja la dirigencia y la militancia

En su mensaje de despedida, Camarillo afirmó que no participará en el proceso de renovación de la dirigencia estatal del PRI y que pone fin a su militancia en el partido.

Hoy quiero comunicarles esta decisión importante: no participaré en el proceso de renovación de la dirigencia estatal (…) tomo la decisión de renunciar a mi militancia y abrazar una verdadera Agenda Ciudadana”, expresó en el video.

Un partido en ruinas: caída electoral y crisis interna en el PRI poblano

Camarillo asumió la dirigencia del PRI Puebla en julio de 2020 como presidente provisional del Comité Directivo Estatal, y más tarde fue ratificado para el periodo 2021–2025. Sin embargo, su gestión ha sido ampliamente criticada por coincidir con uno de los peores momentos en la historia reciente del partido en Puebla.

En 2018, el PRI gobernaba 78 municipios poblanos. Para 2024, esa cifra se redujo a solo 32 municipios, ya fuera en solitario o en coalición. En las elecciones estatales de 2024, el partido quedó relegado a la cuarta fuerza política con apenas 7.28 % de la votación. En la elección por la gubernatura, su aportación fue también marginal, con apenas 7 % del total de votos.

Críticas a su liderazgo: del discurso ciudadano al abandono institucional

Durante su dirigencia, el PRI pasó de ser considerado una maquinaria electoral consolidada a convertirse, según críticos, en “un cascarón vacío” y “un mausoleo administrado sin autocrítica ni responsabilidad”. La estructura partidista quedó fragmentada, los comités municipales sin dirección clara y las finanzas en números rojos.

Mientras tanto, Camarillo acumuló viajes al extranjero —Nueva York, Boston y Bruselas— que difundió ampliamente en redes sociales, aunque sin resultados políticos concretos que beneficiaran al estado o al partido.

Analistas y medios locales han señalado que su trabajo tanto legislativo como partidista se diluyó en fotografías bien cuidadas y discursos sin contenido, mientras la militancia tradicional se alejaba del tricolor.

El mensaje final: entre promesas ciudadanas y un PRI colapsado

Mi causa es y siempre será Puebla”, declaró Camarillo en su despedida. Sin embargo, el contraste entre su discurso y la situación actual del PRI en Puebla es notorio: el partido ha perdido más del 50 % de los municipios que gobernaba, sus cifras de votación son históricamente bajas, y ha sido desplazado por fuerzas políticas emergentes.

Aunque promete ahora encabezar una “oposición responsable e inteligente”, lo hace dejando al PRI poblano en una etapa crítica, sin liderazgos visibles ni estructuras sólidas que puedan reconstruir su presencia política en el estado.

¿Qué sigue para Néstor Camarillo?

El senador poblano no ha detallado los próximos pasos de su carrera, pero ha insistido en que continuará “del lado de los ciudadanos”. Su salida del PRI marca el fin de un ciclo político que, para muchos observadores, simboliza el ocaso de un partido que alguna vez dominó el panorama electoral poblano.

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