Amazon anunció una nueva reorganización interna que contempla el recorte de 16 mil puestos de trabajo a nivel global, como parte de un proceso de cambios estructurales iniciado desde octubre de 2025, cuando la compañía ya había despedido a cerca de 14 mil empleados. La decisión confirma el ajuste profundo que vive una de las empresas tecnológicas más grandes del mundo.
A través de un comunicado oficial, Amazon explicó que la reducción de personal responde a la necesidad de eliminar burocracia interna, reducir niveles jerárquicos y agilizar la toma de decisiones, en un contexto de creciente competencia y transformación tecnológica. La empresa reconoció que su estructura se expandió de forma acelerada en años recientes y que ahora requiere mayor eficiencia operativa.
De acuerdo con la compañía, los recortes se concentrarán principalmente en áreas corporativas y administrativas, donde se detectaron duplicidades de funciones y procesos que ralentizan la operación. Amazon subrayó que estos ajustes no forman parte de un patrón recurrente de despidos, sino de una estrategia puntual enfocada en fortalecer la innovación y mejorar la experiencia de sus clientes.
El comunicado detalla que este nuevo recorte es adicional al realizado en octubre de 2025, periodo en el que varios equipos concluyeron su proceso de reorganización, mientras que otros continúan en esta fase. Con ello, la empresa busca redirigir recursos hacia áreas consideradas estratégicas, como la automatización, los servicios en la nube y el desarrollo de inteligencia artificial.
Aunque Amazon aseguró que ofrecerá apoyos a los empleados afectados, incluyendo indemnizaciones y programas de transición laboral, el anuncio ha generado preocupación entre trabajadores y analistas. Para muchos, este ajuste refleja una tendencia más amplia en la industria tecnológica, donde incluso las compañías más sólidas priorizan la eficiencia y la rentabilidad frente a la estabilidad laboral.
El recorte de 16 mil empleos no solo representa un impacto para miles de familias, sino que también reabre el debate sobre el costo humano de la reestructuración corporativa en un sector que continúa transformándose a gran velocidad.
