La marca de refrescos Pepsi volvió a colocarse en el centro de la conversación digital tras el lanzamiento de un nuevo comercial que retoma una polémica viral asociada a un concierto de Coldplay, combinando animación, humor y referencias directas a la cultura pop reciente.
El anuncio, difundido en plataformas digitales y televisión, recrea una situación ampliamente reconocida por el público, inspirada en un momento viral ocurrido durante un concierto de la banda británica. En esta ocasión, Pepsi optó por una versión animada, utilizando personajes que remiten de forma directa a los osos polares, ícono histórico de Coca-Cola, lo que añade una capa de ironía y competencia directa entre ambas marcas.
En el spot, los personajes aparecen disfrutando de un concierto cuando son captados por una dinámica similar a la kiss cam. Al ser exhibidos ante el público, se revela una inesperada “traición”: los osos eligen beber Pepsi en lugar de la marca con la que tradicionalmente se les asocia. La escena está construida con tomas breves, gestos de incomodidad evidente y un giro humorístico que replica el lenguaje visual del momento viral original.
La referencia fue rápidamente identificada por usuarios en redes sociales, lo que impulsó la difusión del comercial y generó opiniones divididas. Mientras algunos aplaudieron la creatividad y la audacia del mensaje, otros cuestionaron el uso publicitario de un episodio que en su momento generó debate por su carga incómoda.
Especialistas en mercadotecnia han señalado que esta estrategia responde a la tendencia de apropiarse de fenómenos virales para mantener vigencia en un entorno digital saturado. Al combinar nostalgia, competencia de marca y humor, Pepsi logró insertarse nuevamente en la conversación pública.
Más allá de la polémica, el comercial confirma que la llamada “guerra de los refrescos” sigue vigente, ahora trasladada al terreno de la cultura digital y los virales contemporáneos.
