Un choque entre tres vehículos particulares se registró la mañana de este miércoles sobre la autopista México–Puebla, a la altura de San Francisco Ocotlán, en el municipio de Coronango, lo que provocó importantes afectaciones a la circulación durante varias horas en el sentido hacia la ciudad de Puebla.
El percance ocurrió en uno de los carriles de mayor afluencia vehicular, situación que ocasionó un cuello de botella y largas filas de automovilistas que quedaron varados mientras se realizaban las labores de atención y retiro de las unidades siniestradas. Conductores que transitaban por la zona reportaron tránsito lento y tiempos de traslado considerablemente mayores a los habituales.
De acuerdo con los primeros reportes, el impacto entre las unidades dejó como saldo una mujer lesionada, quien presentó las mayores afectaciones físicas derivadas del accidente. Tras recibirse el reporte al número de emergencias 911, al lugar arribaron paramédicos, personal de Protección Civil y elementos de Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) para brindar auxilio prehospitalario a los involucrados y asegurar la zona.
La mujer lesionada fue valorada en el sitio por los cuerpos de emergencia, quienes determinaron su estado de salud y realizaron las maniobras necesarias para estabilizarla. Hasta el momento, no se han reportado personas fallecidas ni heridos de gravedad.
Las maniobras para retirar los vehículos y limpiar la vialidad obligaron al cierre parcial de carriles, lo que intensificó el congestionamiento vial en este tramo de la autopista. El tráfico afectó tanto a automovilistas particulares como a unidades de transporte de carga y pasajeros.
Autoridades viales exhortaron a los conductores a manejar con precaución, respetar los límites de velocidad y mantener una distancia adecuada entre vehículos para evitar accidentes similares. Asimismo, recomendaron considerar rutas alternas y salir con anticipación ante la posibilidad de retrasos.
Horas después, la circulación comenzó a normalizarse de manera gradual.
