El Senado de la República volvió a colocarse en el centro del debate público luego de revelarse que gastó cerca de 200 mil pesos en maquillaje, brochas y diversos artículos de belleza, en medio de la polémica por la existencia de un salón de belleza dentro del recinto legislativo destinado al uso de legisladoras y legisladores.
De acuerdo con una investigación difundida por el medio Libro Negro, el 16 de agosto de 2024 la Cámara Alta realizó compras por más de 200 mil pesos en productos de cuidado personal, a través de la Dirección General de Recursos Materiales y Servicios Generales. La información se hizo pública mediante documentos compartidos en la red social X, lo que detonó críticas y cuestionamientos sobre el uso del presupuesto público.
Entre los insumos adquiridos destacan rubores y paletas de sombras de la marca MAC Cosmetics, así como labiales Maybelline, además de una amplia gama de productos para el cabello. Las órdenes de compra incluyen planchas de alaciado, secadoras profesionales, cepillos, peines y aerosoles, lo que evidenció el equipamiento completo del espacio de estética.
Los documentos revelan que solo en productos para el cabello se destinaron 26 mil 179 pesos, mientras que una orden exclusiva de maquillaje alcanzó los 53 mil 861 pesos, sin contar otros artículos adquiridos en distintas solicitudes administrativas.
La difusión de esta información generó críticas en redes sociales, donde usuarios señalaron una aparente contradicción con los discursos de austeridad y contención del gasto público. Además, se cuestionó la pertinencia de destinar recursos a este tipo de insumos frente a otras necesidades legislativas y sociales.
Aunque autoridades del Senado han sostenido que los servicios personales no son gratuitos y que cada usuario cubre su costo, el gasto inicial en productos continúa siendo motivo de debate, reavivando la discusión sobre transparencia, prioridades presupuestales y rendición de cuentas dentro del Poder Legislativo.
