Chile, el país más largo del mundo en extensión norte-sur, se convirtió en el primero del continente americano y el segundo a nivel global en erradicar la lepra, tras 30 años sin registrar casos autóctonos de la enfermedad. El anuncio fue realizado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), que verificaron oficialmente la eliminación del padecimiento como problema de salud pública en territorio chileno.
Además, el reconocimiento fue respaldado por la Organización de las Naciones Unidas, que destacó que durante las últimas tres décadas el país sudamericano no presentó nuevos contagios locales, cumpliendo así con los criterios internacionales para recibir la certificación.
La lepra, también conocida como enfermedad de Hansen, es una infección crónica causada por la bacteria Mycobacterium leprae, que afecta principalmente la piel y los nervios periféricos. Aunque es curable con tratamiento oportuno, históricamente ha estado asociada con estigmatización y exclusión social.
La erradicación en Chile no implica la inexistencia absoluta del riesgo, sino la interrupción sostenida de la transmisión interna y la capacidad del sistema sanitario para detectar y atender cualquier caso importado. Autoridades de salud subrayaron que el logro es resultado de décadas de vigilancia epidemiológica, acceso universal a diagnóstico y tratamiento gratuito.
En contraste, México aún enfrenta desafíos importantes. De acuerdo con datos oficiales, el país mantiene registros de contagio en al menos 29 de sus 32 entidades federativas, lo que obliga a mantener activas las estrategias de detección temprana y seguimiento médico.
El caso chileno se convierte así en un referente regional y plantea un reto para América Latina: fortalecer políticas públicas, garantizar cobertura sanitaria integral y avanzar hacia la eliminación definitiva de una enfermedad que, pese a ser prevenible y tratable, aún persiste en diversas zonas del continente.
