- Sujetos en motocicleta interceptaron la camioneta y dispararon sin mediar palabra.
El asesinato de un comerciante originario de Xiutetelco, ocurrido sobre la carretera federal Amozoc–Nautla, vuelve a evidenciar la creciente inseguridad que enfrentan quienes transitan por vías clave del estado de Puebla, donde los hechos violentos continúan en aumento.
De acuerdo con reportes preliminares, el ataque se registró la tarde-noche del martes 14 de abril, en el tramo Tlapacoyan–Teziutlán, a la altura del paraje conocido como “El 25”. La víctima, dedicada a la venta de productos de jarciería, viajaba a bordo de una camioneta en compañía de otra persona, cuando fue interceptada por sujetos armados que se desplazaban en motocicleta.
Las primeras indagatorias señalan que los agresores se emparejaron a la unidad y, sin mediar palabra, uno de ellos abrió fuego en repetidas ocasiones contra el conductor, quien perdió la vida en el lugar a consecuencia de las heridas. Tras la agresión, los responsables huyeron con rumbo desconocido sobre la misma vía, en dirección a la zona de El Mohón, sin que hasta el momento se reporte su localización.
El caso no es aislado. Transportistas, comerciantes y automovilistas han advertido reiteradamente sobre los riesgos de circular por esta carretera, donde los asaltos y ataques armados se han vuelto frecuentes. A pesar de ello, la presencia de vigilancia sigue siendo limitada frente a la operación de grupos delictivos.
Si bien tras el crimen se desplegó un operativo por parte de corporaciones de seguridad, este ocurrió una vez consumado el ataque, lo que refleja una reacción tardía y no preventiva. La falta de estrategias efectivas en tramos carreteros mantiene a los usuarios en una situación de vulnerabilidad constante.
Este homicidio no solo deja una víctima más, sino que expone un problema persistente: la inseguridad en carreteras sigue siendo una deuda sin resolver para las autoridades.
