El Congreso del estado de Sinaloa designó a Yeraldine Bonilla Valverde como titular provisional del Poder Ejecutivo, tras la salida del gobernador Rubén Rocha Moya, quien solicitó licencia para separarse del cargo y enfrentar un proceso de investigación en su contra por presuntos nexos con el narcotráfico.
La decisión se tomó durante una sesión extraordinaria celebrada la mañana de este sábado, en la que el Poder Legislativo avaló la licencia del mandatario por un periodo mayor a 30 días. Bajo este escenario, correspondía a las y los diputados nombrar a una figura interina para garantizar la continuidad del gobierno estatal.
Previo a su designación, Bonilla Valverde se desempeñaba como secretaria general de Gobierno dentro de la misma administración, lo que ha generado cuestionamientos sobre la imparcialidad y el alcance real de este relevo. Durante su gestión como funcionaria, defendió públicamente a Rocha Moya frente a los señalamientos emitidos por autoridades de Estados Unidos, en los que se le vincula con presuntas alianzas con “Los Chapitos”, facción del Cártel de Sinaloa.
Su nombramiento, lejos de marcar una ruptura, parece dar continuidad al mismo grupo político, lo que ha abierto dudas sobre si existirá un verdadero deslinde institucional mientras avanzan las investigaciones. A pesar de ello, Bonilla rindió protesta y asumió de inmediato el cargo, con la responsabilidad de mantener la gobernabilidad en la entidad.
Por su parte, Rocha Moya ha sostenido que las acusaciones carecen de fundamento y ha señalado que colaborará con las autoridades correspondientes. No obstante, el contexto en el que se da esta transición coloca a Sinaloa bajo un foco nacional e internacional, en medio de exigencias de mayor transparencia y rendición de cuentas.
