La selección de Bélgica evitó la derrota en su debut dentro de la Copa Mundial de la FIFA 2026 al empatar 1-1 frente a Egipto, en un partido correspondiente al Grupo G que se disputó en Houston y que dejó abiertas las posibilidades de clasificación para ambos equipos.
El conjunto africano sorprendió desde los primeros minutos al mostrar orden táctico, disciplina defensiva y eficacia en el ataque, factores que le permitieron competir de igual a igual frente a una de las selecciones consideradas favoritas para avanzar a la siguiente ronda.
Egipto sorprendió a Bélgica con una ventaja temprana en Houston
Durante gran parte de la primera mitad, Bélgica dominó la posesión del balón y generó diversas oportunidades de peligro gracias al talento ofensivo de futbolistas como Jérémy Doku, Loïs Openda y Charles De Ketelaere.
Sin embargo, fue Egipto quien logró abrir el marcador al minuto 20 por conducto de Emam Ashour, anotación que sorprendió tanto a los jugadores europeos como a los aficionados presentes en el estadio.
Tras el gol, los llamados Faraones reforzaron su esquema defensivo y encontraron en su guardameta a una de las figuras del encuentro, al evitar varias llegadas claras del conjunto belga antes del descanso.
Un autogol permitió a Bélgica evitar la derrota en su debut mundialista
La presión de Bélgica aumentó durante la segunda mitad en busca de rescatar unidades. El ingreso de Romelu Lukaku resultó determinante para modificar el desarrollo del partido y generar mayor presencia ofensiva en el área rival.
La recompensa para los europeos llegó mediante un desafortunado autogol de Mohamed Hany, quien desvió un servicio generado tras una acción encabezada por Lukaku, decretando así el empate definitivo.
A pesar de los intentos posteriores de ambos equipos por quedarse con la victoria, el marcador ya no se movió y el encuentro concluyó con reparto de puntos.
El Grupo G mantiene abierta la lucha por la clasificación
El resultado representa un punto valioso para Egipto, que busca avanzar a la fase eliminatoria y demostrar que puede competir frente a selecciones de mayor jerarquía internacional.
Para Bélgica, el empate deja sensaciones encontradas, ya que llegaba al compromiso con la obligación de sumar los tres puntos ante un rival que, en el papel, lucía accesible dentro del sector.
Con este resultado, ambas selecciones sumaron su primera unidad en la competencia y ahora deberán concentrarse en sus próximos compromisos. Bélgica enfrentará a Irán, mientras que Egipto se medirá ante Nueva Zelanda, en partidos que podrían ser determinantes para definir a los equipos que avanzarán a la siguiente ronda del Mundial 2026.
