Estados Unidos considera invertir en empresas de defensa tras adquirir participación en Intel
El Gobierno de Estados Unidos podría comenzar a adquirir participaciones en empresas contratistas de defensa, como parte de una estrategia económica y de seguridad nacional, luego de un importante acuerdo con Intel.
Una jugada estratégica: EE. UU. adquiere casi el 10% de Intel
Recientemente, la Administración del presidente Donald Trump cerró un acuerdo con Intel Corporation para adquirir el 9.9% del capital social de la compañía, lo cual representa una inversión de 8,900 millones de dólares. Esta operación fue posible gracias a recursos ya otorgados, pero aún no desembolsados, de programas como la Ley CHIPS y Ciencia y el programa Secure Enclave.
En total, el Gobierno ha invertido 11,100 millones de dólares en Intel, incluyendo 2,200 millones de dólares en subvenciones previas. Con esta nueva operación, Estados Unidos adquirió 433.3 millones de acciones ordinarias de Intel a un precio de 20.47 dólares por acción.
Aunque esta participación es considerable, el Gobierno aclaró que su rol será pasivo, sin representación en el consejo directivo ni derechos especiales de gobernanza o información.
El secretario de Comercio sugiere que esta fórmula se podría replicar en defensa
El secretario de Comercio, Howard Lutnick, sugirió que la administración estadounidense está evaluando aplicar este modelo de inversión en el sector defensa. En declaraciones a CNBC, mencionó que se está considerando adquirir acciones de empresas como Palantir, Boeing o Lockheed Martin, aunque aclaró que la decisión final recae en el Departamento de Defensa.
Lutnick destacó que compañías como Lockheed Martin obtienen hasta el 97% de sus ingresos del propio Gobierno, lo cual las convierte en una especie de “extensión del Estado”. Según él, este tipo de inversiones podría ser una forma inteligente de financiar la producción de municiones y fortalecer la economía nacional.
Trump respalda acuerdos similares: “Más empleos para Estados Unidos”
Por su parte, el presidente Donald Trump se mostró a favor de replicar este tipo de acuerdos con otras compañías. En su cuenta de TruthSocial, afirmó: “Haré tratos así por nuestro país todo el día” y celebró que este tipo de iniciativas impulsen el valor de las empresas estadounidenses y generen más empleos.
Trump enfatizó que este tipo de inversiones no solo benefician al país desde el punto de vista económico, sino también estratégico, ya que fortalecen sectores clave como el tecnológico y el de defensa.
¿Una nueva política industrial?
Este enfoque marca un cambio respecto a políticas anteriores, ya que plantea una participación directa del Estado en empresas estratégicas. Lutnick aseguró que la Administración actual está decidida a replantear cómo se financian sectores clave, alejándose de lo que calificó como un modelo anterior de “regalos sin retorno”.
Si esta tendencia se concreta, podríamos estar ante una nueva era de intervención económica estratégica por parte del Gobierno de Estados Unidos, con implicaciones profundas tanto en el ámbito nacional como internacional.
